Sugerencias
Las voces bajas

 
  Sugerencias El premiado escritor gallego Manuel Rivas, primero en su tierra y luego a nivel crítica española con su "Lápiz del carpintero" ha publicado con "Las voces bajas"  
 

como una especie de memorias desde la niñez hasta los 18 años donde va repasando junto a su vida la de su hermana María, una muchacha anarquista que siempre abría camino; su madre, su tío Francisco. Es un retablo humano muy lleno de verdades donde responde mejor que nunca lo que para él es la literatura: "No sabemos bien lo que es la literatura, pero sí que detectamos la forma de la literatura. Tiene la forma de un rumor. [...]En aquel momento era, ni más ni menos la boca de mi madre hablando sola." Son voces de niños, mujeres, emigrantes, muertos, animales, "las voces de los que no quieren dominar y se alimentan de palabras y de cuentos." A mí siempre Rivas me ha parecido como un oculto cuentista gallego que no acababa de decir del todo lo que sentía, pero en este libro sí que sabe expresarlo, darlo a entender. Aquí Rivas va exponiendo una serie de recuerdos de su pasado de forma muy variada y desordenada adrede, me parece a mí, sesgún le van viniendo. La figura de María es preciosa, mientras lee el periódico "con la linterna de sus ojos verdes en medio de un silencio antiguo." Hay como un murmullo entre sus personajes con melancolía y añoranza. No esperemos encontrar en este libro nada más especial que lo que parece desde el principio, memorias de su tiempo de niñez, de su entorno gallego. Limpio, hermoso, sin sofistificación alguna, digno de leer aunque no entusiasme su temática.Melissa Panarello, obtuvo con su primera novela "Los cien golpes" un gran éxito, con una mezcla de escándalo en la sociedad siciliana por su mentalidad cerrada y medieval, según ella. No así en el resto de Italia. Con "Tres" vuelve a meterse en un terreno de novela sensual tocando otros temas como la adolescencia y la maternidad. Su público es mayoritariamente femenino, parece que esta historia de amor a tres bandas, trata de la relación entre Gunther, un apasionado criador de loros; Geoge, un melancólico fotógrafo y Larissa, una joven poeta, y los tres no encajan en una sociedad abierta al amor y al sexo. La suya es una obra valiente con un contenido sexual, con unas ganas de saber sobre la realidad de los demás. Quizá lo mejor de su obra es hablar claramente, sin tapujos y sin miedo sobre la capacidad de amar sin límites. Es una novela de veneración agresiva, con piel y humedad, que a veces devora el mantenimiento de las relaciones entre los tres personajes, pero con una energía dentro que no destruye sino lo contrario. Geoge, por ejemplo, recita que es un hombre que se enamora de una cara en el metro, en la mirada y en el cuerpo, lo que resta, todo. Hasta a veces con los vestidos al contrario con una magia "indecente y absoluta". Una novela de mujeres, diría yo, frente a ese habitual poderío de los hombres que están acostumbrados a ganar.