El Libro del Mes

Las voces del Pamano

 
  El Libro del Mes

Ya expliqué el mes anterior las causas por las que Jaume Cabré era un escritor poco conocido entre lectores de lengua castellana. Y comenté lo excelente ...

 
 

que me había parecido su novela "Las voces de Pamano". Pues bien, posteriormente, Destino, ha publicado su última obra, "Yo confieso". Ha habido a quién le he leído que Cabré escribe con humildad, yo diría más bien que sin esfuerzo consigue en "Yo confieso" no poner límites a sus novelas: ni al paisaje, ni aquí a un motivo como es un violín "storioni".

Adriá es un niño, cuyo padre posee una tienda de antigüedades en la Barcelona de la posguerra. Adriá hace de espía detrás del sofá del despacho de su padre. Con una educación y una inteligencia proclive al aprendizaje de los idiomas, pero un niño sencillo e infantil como pocos, entra de lleno en la vida de sus padres y abuelos y el paisaje propio, contados con todos sus detalles por Cabré, personajes, ciudades forman un todo enciclopédico en donde en ocasiones el lector se pierde a veces, así como siempre hace su autor cambiando el tiempo de la persona en la narración.

Sabremos de Adriá hasta su vejez, tenemos casi mil páginas para enterarnos de ella , sin mapa, ni brújula que nos guie. Tengo que decir que yo me orienté mejor en su novela anterior, no sé si por ello me gustó más, pero quien tome en sus manos, directamente, "Yo confieso" se dará cuenta inmediatamente, nada menos, que se halla con un fenómeno poco usual en las letras españolas de nuestro tiempo. Es eso, un fenómeno escribiendo, componiendo, paseándose con el tiempo, por los escenarios, los personajes. Pasea por distintos lugares de Europa y diferentes épocas, por eso me vale quién la ha comparado con Thomas Mann. Seis siglos siguiendo a un violín de coleccionista, desde hace 600 años de su construcción hasta que cae en manos de Adriá Ardévol. Trayecto complicado, hermoso, turbador.

Manda en este libro su autor como no es fácil entenderlo así, frente a cualquier otra por muy brillante o extensa que sea. Mandan sus sentimientos, es una trayectora de la culpa, de la existencia, la amistad, el amor y el desamor. El padre de Adriá quiere convertir a su hijo en un humanista, junto con su mujer calculadora y fría, y vaya si lo consigue.

Me ocurre al igual que en ciertas críticas he leído que echa un poco para atrás este libro por su aspecto en las mesas de novedades de las grandes novedades como encaminado a ser como está siendo, a pesar del precio y el número elevado de páginas, en un best-seller. Lo será, pero no olviemos que muchas veces la acogida de un libro mayoritariamente la tienen los medios de lanzamiento, pero aquí detrás hay una gran novela y un insólito escritor de calidad.

Me quedo con esa última afirmación propia y compartida por la inmensa mayoría de la crítica aunque puueda parecer un libro de regalo, aunque haya quien se lo deje -riesgo hay con cerca de mil páginas- hasta entrar en el universo del niño Adriá, con juegos solitarios faltos de calor, estudiando Historia y lenguas y Cabré contándonoslo como una posibilidad de ambición en su escritura.

Me adiero además con esa comparación que le leí a alguien luego de conocer la obra que viene a ser como una catedral, arquitectura grandiosa, artesanía, detalle y el amor a la humanidad detrás en la figura de Adriá.