LA LITERATURA QUE NO DEBE PASAR DE LARGO

 

 
 

Oct-09 Foto

Me empeño con insistencia a la hora de buscar ese libro que tanto satisface entre las manos en una literatura que muchas veces pasa casi de largo en los medios de divulgación, que es una novedad, un desconocido en ocasiones, aunque no siempre.


 

 

     
 

Lo  habitual es que el comprador de libros, quien lee, elija sus preferencias de estilo y de autor, y si en algún caso va a parar a una novedad en el más amplio sentido de la palabra, han sido inserciones publicitarias en los medios de comunicación o que distribuidores, de acuerdo con sus editores, han llenado mesas de grandes superficies de manera tentadora, amontonando ejemplares en sitios visibles, lo que le ha llevado a esa lectura.


Cuenta evidentemente el boca a boca entre gente lectora, pero relativamente, porque nos fiamos antes que nada de la voz de donde proviene la recomendación y eso que a mi modo de entender, es muy difícil realmente, recomendar un libro. Prefiero siempre el término sugerir, apuntar hacia la calidad de una obra, explicar su temática, la intención aparente de su autor, apoyado siempre en la obligatoriedad de considerar lo que es buena literatura. Ese ha sido siempre el proyecto e intención de esta página.


Pero hay muchos libros, que si no tienen ese empuje de los medios o incluso del editor, de acuerdo con su autor incitando a un buen lanzamiento, no llegan casi nunca mayoritariamente a los que debieran ser numerosos lectores. Se queda sin leer buena literatura. Ya sé que no voy a llegar a leer ese buen libro que mis manos necesitan siempre en mayor abundancia de lo que lo hago. Uno dispone  del tiempo que puede pero que además quiere para leer.


Ahora tienen autores noveles la posibilidad de enviar a Amazón su obra recién escrita y que desde allí se pueda descargar a un precio tan módico que no llega a los dos euros, y a veces ni hasta a uno.


En mi página que subo con esta introducción a la red puedo poner dos ejemplos de lo que antes dije. Una ópera prima como “Ciudad abierta” de Teju Cole, un autor americano de origen nigeriano, llamó mi atención por el aviso o comentario de Muñoz Molina, diciendo que esa novela le hubiera gustado haberla escrito a él." Gran libro pues, que aunque editado por Acantilado nunca ocupará sitio de “amontonamiento” en mesa de novedades.


El segundo caso, puede ser “En un rincón del alma” de Antonia Corrales que luego de 25000 descargas en Kindle, Ediciones B la ha editado en tela. Es esa típica novela que una mujer guarda en un cajón hace diez años, que nadie se la ha querido editar y que de esta manera, primero la ha hecho llegar a mucho público lector y luego ha tenido el libro editado en sus manos destinado a quienes no disponen de un medio electrónico. Aquí indudablemente jugó un gran papel, además del boca a boca, poder conocer esa historia de edición del libro divulgado en un medio de gran difusión como es “El País”. No obstante ya tengo pendiente de lectura otras obras lanzadas por el mismo procedimiento.


Cualquier sistema es válido, lo que no debe ocurrir nunca es no que no llegue al lector la buena literatura porque no sea pasto de divulgación masiva no dependiendo precisamente de lo que debiera depender solo :de su calidad.


Ese buen libro que uno disfruta, haya venido a nuestro poder por el camino que sea, parece que deseamos que no se acabe nunca, como publicitariamente muchas veces se anuncia, pero lo que se acaba, se acaba. Tenéis que entenderme que la única fortaleza que me va quedando, que no necesito exhibir, pero que es mi sujeción a la vida, es a lo mejor esa búsqueda entre tanto libro de aquellos, buenos pero oscuros como un beso que no se atreve a darles nadie, pero que puede y no debe pasar desapercibido nunca.